Leyenda del Quebracho Colorado

Leyenda del Quebracho Colorado
Quebracho Colorado

La leyenda del "Quebracho Colorado"
Cuenta una leyenda que hace muchísimos años, vivía en el monte una pacífica tribu Guaraní, que se dedicaban sólo a cazar, pescar y recolectar frutos para alimentarse.
El cacique era un viejo guerrero muy querido por todos y su hijo varón era un niño fuerte e inteligente, amante de la naturaleza, le encantaba observar el vuelo de los pájaros y todo tipo de plantas, flores y frutos.
Así plácidamente pasaron los años hasta que el cacique ya muy anciano falleció y su hijo tomó su lugar, en medio de ceremonias colmadas de alegría y rituales, pero un día todo cambió imprevistamente, porque llegaron los Españoles y comenzaron a avanzar cada vez más, entonces aquel pueblo pacífico decidió luchar para defender su territorio, ese lugar que les daba su sustento, esa tierra sagrada donde estaban enterrados sus antepasados, pero los Españoles traían armaduras que brillaban con el sol, como si fueran de oro y tenían armas nunca vistas, que a los aborígenes les parecieron palos de fuego que mataban con estruendo en medio de lo que les parecía extraños relámpagos, igualmente lucharon en forma desigual, con sus lanzas, con sus arcos y flechas, hasta que el joven cacique les ordenó que se retiraran para salvar sus vidas y proteger a las mujeres, ancianos y niños que estaban en las chozas, pero él se quedó, sólo, con valentía para defender su tribu.
Horas después, cuando hacia rato que el monte se había silenciado y solo quedaba flotando en el aire el olor a pólvora y sangre, los aborígenes volvieron, pero no encontraron a su joven cacique, donde el se había quedado a resistir la invasión de los extraños, había en el lugar un gran charco de sangre ya seca y un robusto árbol, "Tupá" como prémio a su coraje lo había convertido en "Quebracho Colorado" y como venganza a quiénes lo habían matado y perseguido a su pueblo, le concedió dureza en su tronco, que su fortaleza quebrara las hachas de quienes quieran derribarlo.